Quizá hace unas semanas viste en mis redes que iba a hacer una liquidación de mi tienda, y que después de eso llegó el sonido de los grillos.
Ese silencio no tiene nada que ver con que haya cambiado de opinión, si no con que me he dado cuenta de que preparar una liquidación total de un proyecto de tantos años implica mucho más trabajo del que pensaba. Se suma que han sido unas semanas en las que he encadenado temas de salud con intervenciones médicas importantes en mi familia, así que he decidido posponer todo lo demás unas semanas y prepararlo más adelante con el mimo que se merece.
A cambio, he querido usar este espacio como válvula de escape para hablar de una de las cosas que más me gustan del mundo y que más me acompañan haga frío, llueva, truene o haga sol: los libros.
Me encanta leer, me encanta descubrir autoras, me encanta hablar de libros y, por supuesto, me encanta recomendar lecturas a mis amigas. Para esta ocasión he recopilado cinco de mis novelas biográficas y autobiográficas favoritas del mundo, así que siéntate con papel y bolígrafo.
1. Tea Rooms. Mujeres obreras, de Luisa Carnés.
Luisa Carnés es una escritora española fascinante, representante de la generación de mujeres obreras de principios del siglo XX. Hace unos años, la editorial Hoja de Lata ha publicado algunas reediciones – para las que ha contado con ilustradoras estupendas – recuperando obras como esta, o como Trece cuentos y Rosalía.
En Tea Rooms, Carnés nos sumerge en el día a día de un grupo de mujeres trabajadoras de un salón de té cercano a la Puerta del Sol. La protagonista y narradora principal, Matilde, junto a sus compañeras Antonia, Marta, Paca y Laurita, nos ofrece un retrato íntimo y lleno de humanidad: las largas jornadas de pie, los secretos que comparten entre ellas, la solidaridad femenina o la resignación ante las condiciones de explotación a las que están sometidas.
Si os gusta el teatro, hay una adaptación de Tea Rooms en RTVE que a mí me gustó bastante.
2. Panza de burro, de Andrea Abreu.
Viajamos a las Islas Canarias con esta novela. Panza de burro es una fotografía que nos permite empaparnos del carácter agreste de la isla, de sus sabores y de los contrastes del paisaje tinerfeño. La escritura reproduce la voz canaria, con un toque de diario adolescente que describe de forma precisa, poética, intensa e incluso sofocante el despertar de dos amigas, con la crudeza y la belleza que puede suponer crecer y tomar conciencia de ello.
Este libro me encantó y me despertó unas ganas enormes de ir a Tenerife. Cuando por fin pude viajar y conocer la isla, no podía dejar de pensar que ya lo había visto todo antes a través de sus páginas: en los colores, en las expresiones, en el encanto de la cartelería y en las construcciones que han quedado congeladas en el tiempo.
Andrea Abreu, como yo, creció en los años noventa, y leerla me recordó mucho a esa época.
3. Actos humanos, de Han Kang.
Esta es una de las obras de la escritora coreana que recibió el Premio Nobel de Literatura en 2024. La verdad es que yo quería recomendar La vegetariana, que me encanta, pero como últimamente ha tenido mucha repercusión y se ha vuelto bastante conocida, aprovecho y me marco un dos por uno.
Leí Actos humanos en catalán, en una edición que me pareció estupenda de Rata Books y que actualmente está descatalogada.
La novela se sitúa en la ciudad de Gwangju (Corea del Sur) en mayo de 1980, durante la masacre que siguió a las protestas estudiantiles contra la dictadura militar.
Es una lectura bastante exigente. Tiene que gustarte la temática, porque es cruda, pero en mi opinión es un ejercicio de memoria histórica necesario y un buen ejemplo de cómo una lectura puede llevarnos a reflexionar profundamente.
4. Les illes interiors, de Maria Carme Roca.
Bajamos claramente la intensidad y regresamos a casa, a Cataluña. Esta novela fue todo un descubrimiento: es interesante, entretenida y está basada en una historia real, que es lo que a mí me atrae.
El argumento sigue la vida de Clotilde Cerdà, hija de Clotilde Bosch e Ildefons Cerdà, el ingeniero responsable del diseño del Eixample de Barcelona.
Esta joven destacó como arpista excepcional desde niña y recorrió el mundo acompañada de su madre y mentora. Con los años, se convirtió en una gran pedagoga, feminista y masona.
Me regalaron esta novela unas Navidades, hace dos o tres años, y cuando la empecé no sabía nada de su argumento. Gracias a eso, descubrí a un personaje absolutamente fascinante y poco conocido. Me pareció una lectura ágil, muy amena… y además creo que Maria Carme Roca hace un trabajo de documentación excepcional.
5. Las Malas, de Camila Sosa Villada.
Vamos a por la última recomendación de hoy, que además de seguir en la línea de las biografías, ha sido una de mis últimas lecturas, gracias a mi amiga Pepi, que me lo regaló hace unos meses.
La historia es autobiográfica y nos sumerge en la vida de un grupo de mujeres trans en Córdoba, Argentina. A través de la voz de la autora, conocemos la dureza de la marginalidad, pero también la ternura, el humor y la comunidad que se construye entre quienes habitan los márgenes.
Es una novela cruda en muchos momentos, pero narrada de una forma muy particular que mezcla lo real con lo casi mágico. Usa muchas metáforas animales para representar las etapas vitales, y la verdad es que me pareció una historia muy potente. La recomiendo mucho.
Y con esto, y un bizcocho, cerramos esta tanda de recomendaciones literarias. Si este tipo de recopilaciones os gustan, hacédmelo saber para hacerlo más a menudo.
Si has llegado hasta aquí, seguramente es porque aprecias la literatura, así que deseo de corazón que te quedes. Para mí, un libro siempre será un refugio y un billete de viaje, así que estaré encantada de que me recomiendes tus mejores destinos.
¡Que los libros nos acompañen!
Tati-Ayala
