Hubo unos años en los que me apasionaba experimentar con la fotografía analógica: hacía varias exposiciones sobre el mismo fotograma, hervía los carretes, los corroía con ácidos, los dejaba semanas al sol… cada manipulación generaba texturas y efectos imprevisibles, y aquí dejo algunos de los resultados que surgieron de esos experimentos entre 2013 y 2014.