Creo que septiembre es un buen mes para hacer cambios y soltar lo que nos pesa. Es el mes de los cuadernos nuevos, de las agendas recién estrenadas y, para muchísimas personas, de la vuelta al cole.
Aprovecho para enviar mi reconocimiento a maestras, profesores, conserjes, personal administrativo, personal de limpieza, monitoras… Todas sois imprescindibles y hacéis una gran labor por nuestra infancia.
Un deseo que me acompaña desde hace muchísimos años y que está muy relacionado con todo esto es que me encantaría que todas las niñas y todos los niños pudieran encontrar, a lo largo de su proceso educativo, referentes diversos en los que sentirse reconocidos y reconocidas. Referentes de distintos géneros, orígenes y realidades, que les permitan descubrir que hay muchas maneras de ser. Cuando ves que alguien hizo algo antes que tú, de alguna manera también te está demostrando que es posible. Que ese camino también existe para que tú puedas recorrerlo.
En la ciencia, en el arte, en la literatura, en la filosofía, en la política… No quiero que ninguna niña crezca pensando que no existieron pintoras, fotógrafas, animadoras, cineastas, compositoras… Porque existieron. Y fueron muchas.
Pero si pensamos en los libros de Historia del Arte con los que estudiamos en el instituto, recordarás nombres como Velázquez, Goya, Picasso o Dalí. Pero ¿cuántas mujeres artistas aparecían en aquellas páginas? Posiblemente ninguna.
Con el objetivo de cambiar esto, nació lo que hoy conocemos como Asociación La Roldana, una asociación formada por docentes, investigadoras, historiadoras del arte y otras profesionales que trabajan para incorporar a las mujeres artistas al currículo educativo y facilitar recursos para que cualquier profesora o profesor pueda llevarlas al aula.
Yo llevaba algunos años investigando y divulgando sobre mujeres artistas cuando una de sus impulsoras, Míriam Varela, se puso en contacto conmigo para contarme que ella y Montse Amorós estaban creando una plataforma con el objetivo de reivindicar la presencia de las mujeres en esos currículos.
Actualmente, la Asociación La Roldana cuenta con decenas de socias y miles de seguidores en sus distintas redes sociales.
Hoy cuento con Ana Navarro y Bea Medina, presidenta y vicepresidenta de la asociación respectivamente, para hablar de sus inicios, de todo lo que se ha conseguido hasta ahora y de los retos que todavía quedan por delante.
Ya te he contado un poquito cómo conocí el proyecto, pero hoy quería aprovechar que tengo aquí a Ana y a Bea para preguntarles cómo nació realmente La Roldana. Para empezar, le he preguntado a Bea:
- ¿Qué estaba pasando para que sintierais que hacía falta crear un proyecto como este y por qué elegisteis este nombre?
Hola Tati, muchísimas gracias en nombre de La Roldana por invitarnos a tu plataforma y en especial de parte de Ana y mía por contar con nosotras.
Nos encontrábamos en el contexto de la pandemia del COVID-19 cuando dos mujeres de diferentes comunidades autónomas con el mismo perfil se pusieron en contacto. Ambas eran profesoras de ESO y Bachillerato y madres de niños pequeños. Ellas son Miriam Varela en Galicia y Montse Amorós en la Comunidad Valenciana.
Las dos, como historiadoras del arte y profesoras, llevaban tiempo pensando en la ausencia de mujeres en el currículum educativo, así que, hablando mucho sobre el tema, decidieron crear un perfil en Instagram que funcionase como plataforma de reivindicación y que a la vez sirviera para unir a más personas a esta iniciativa.
Crearon la cuenta en Instagram de La Roldana Plataforma y lanzaron un llamamiento general al que nos sumamos unas 50 compañeras que teníamos los mismos intereses y las mismas inquietudes. Todas estábamos ya graduadas en Historia del Arte, Bellas Artes, Historia o similares, y también había periodistas. Y la verdad es que todas nos habíamos dado cuenta de la ausencia de mujeres tanto en esa carrera como antes, en la escuela, en el cole y en el instituto.
Si se quieren cambiar las cosas está claro que hay que hacerlo desde la base, desde la educación, y la verdad es que las niñas y los niños necesitan referentes femeninos en todos los ámbitos, y en el artístico en concreto era una necesidad.
La diferencia entre los artistas masculinos y las artistas femeninas que se estudian es abismal, llegando en muchas ocasiones a no hablar de ninguna mujer artista o a hacerlo solo de una, con Frida Kahlo representando ese famoso síndrome de la Pitufina, siendo la única mujer entre cientos y cientos de artistas masculinos.
Así que, una vez unidas a través de ese perfil de Instagram, nos organizamos en diferentes grupos de trabajo y comenzamos a crear nuestros catálogos de las imprescindibles de manera paralela a esa recogida de firmas con la intención de llevar todo ese material y nuestra propuesta al Ministerio de Educación. Nos dividimos en investigadoras, redactoras, artistas, correctoras, maquetadoras, divulgadoras en redes sociales… un poco de todo.
Nos preguntas también por qué el nombre de La Roldana. Bueno, esto fue algo pensado y decidido por Montse y Miriam antes de que entrásemos todas las demás, y ellas nos contaron cómo, barajando opciones, pensaron que lógicamente querían que la plataforma llevase un nombre que tuviese relación con las mujeres artistas, pero tampoco querían hacer referencia solo a una de ellas. Por ejemplo, no querían llamar a la plataforma Camille Claudel ni Frida Kahlo, ¿no?
Sin embargo, pensando en el nombre de La Roldana, la cosa era distinta, ya que La Roldana no es el nombre de pila de la artista —que ella es Luisa Roldán—, sino que es el sobrenombre con el que se la dio a conocer ya en la época por ser la hija de Pedro Roldán, el escultor barroco. Nosotras a esto le damos un poco la vuelta, resignificamos ese nombre que a priori puede ser un poco invisibilizante por derivar del nombre del padre y nos lo apropiamos. Se la conoce mundialmente como La Roldana, y todas nosotras, como socias, somos un poco La Roldana, devolviéndole el valor a esas artistas.
De ella hemos hablado muchísimo en nuestra asociación. Hemos hablado de Luisa Roldán como mejor escultora del barroco español —escultura, refiriéndome a escultores y escultoras—, hemos reivindicado una calle en Madrid con su nombre, un monumento funerario para ella y también tuvimos la suerte de acudir a esa maravillosa inauguración de la exposición dedicada a Luisa Roldán que se hizo en el Museo Nacional de Escultura en Valladolid, entre otras cosas. Este es un poco el resumen de por qué nos hacemos llamar La Roldana.
Pobre Pitufina. Ella sola tiene que representar a todas las mujeres y además lidiar con el gruñón, el bromista, el dormilón, el listo, el presumido, el fuerte, el despistado… Luego resulta que nos faltan referentes, pero es que si solo dejamos sitio para una y esa una nos tiene que representar a todas, es bastante difícil que quepamos…
Como veis, la propuesta de Míriam y Montse fue una propuesta muy potente, lo suficientemente específica para que tuviera una dirección concreta, y eso hizo que muchísimas mujeres nos sumáramos sin dudarlo. Como decía Bea, algunas ya hacíamos ese trabajo de investigación desde nuestros propios espacios, pero La Roldana nos permitió tejer una red.
Y precisamente de ese trabajo colectivo quería hablar con Ana. Le he preguntado por uno de los materiales educativos más bonitos y útiles que podéis encontrar en su web: el catálogo de Las Imprescindibles.
- ¿Qué es y cómo surgió la idea de crear algo así y cómo decidisteis qué artistas debían formar parte de él?
Hola Tati, muchísimas gracias por darnos la oportunidad de hablar en tu espacio de la Asociación La Roldana. Bea y yo estamos muy contentas de estar aquí contigo y de estar hablando de algo que nos apasiona.
Mira, ante tu pregunta de cómo surgió la idea de crear el catálogo de las imprescindibles, te voy a llevar a una imagen que tenemos en la cabeza, que es una performance que hizo María Gimeno, que se llama «Queridas viejas», en la que ella coge el libro de Gombrich, Historia del arte, el que todas hemos estudiado, y con un cuchillo va cortando páginas y va introduciendo otras que faltan. Va haciendo una historia del arte completa porque la que hemos estudiado está incompleta.
Pues con ese sentido es con el que surge la idea del catálogo de las imprescindibles: llenar el hueco, llenar los vacíos que durante todas nuestras carreras hemos tenido las que hemos estudiado Historia del Arte, en las que las artistas mujeres no se nos han explicado, ni visibilizado, ni enseñado, parece que no existían.
Entonces, la Asociación La Roldana, que en ese momento era plataforma aún, se fijó en que la ley educativa, la LOMLOE de 2020, hablaba entre sus ocho competencias clave de dos en concreto: la ciudadana, que habla de la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y la competencia personal, social y de aprender a aprender, que dice que la educación tiene que estar libre de estereotipos de género o de sexo.
Además, si tú profundizas en la ley, los criterios de evaluación, que es en lo que se basan las programaciones y en lo que se basa el contenido que se da en el aula, siempre, en todas las didácticas, aparece un criterio de evaluación en el que se indica cómo el profesorado debe analizar el papel de las mujeres y reconocer la contribución de esas mujeres a esas disciplinas, identificando las conductas que han hecho que esas mujeres no se hayan visibilizado en las asignaturas.
Basándonos en esos criterios de evaluación y en que las competencias clave hablan de la necesidad, por justicia, de hablar de hombres y mujeres, se nos plantea la necesidad de que el profesorado, que siempre anda con poco tiempo, tenga el material ya preparado. Así surgió la idea de hacer un catálogo en formato de fichas de las artistas que en ese momento considerábamos imprescindibles.
¿Cómo fue el proceso? Hubo una lluvia de ideas muy grande para intentar decidir, de todas las que había, cuáles eran las que íbamos a elegir. Se hicieron unas votaciones y quedaron 24 artistas.
En un principio hubo tres catálogos: el catálogo de Historia del Arte y los catálogos de Fundamentos del Arte I y Fundamentos del Arte II. Sin embargo, ahora mismo también se pueden encontrar como un catálogo unificado en un mismo documento.
Hablaremos de ello más tarde, pero recientemente hemos publicado uno de nuestros últimos proyectos: un catálogo de artistas autonómicas, que son 19 artistas más que hemos sumado a esas 24 primeras.
El proceso fue un trabajo absolutamente colaborativo: hubo gente que redactó los perfiles de esas mujeres, hubo ilustradoras —como es tu caso— que crearon los retratos y autorretratos de esas mujeres para incluirlos, hubo gente que hizo el proceso de revisar los textos y de maquetarlos… Fue un trabajo de mucha gente en una época en la que todos y todas estábamos en casa y en la que había mucha capacidad de trabajar de manera colectiva y telemática. Se hizo un trabajo colaborativo en el que cada una puso lo mejor de sí y salieron estos tres catálogos, que son una preciosidad y que son descargables de manera gratuita desde nuestra página web.
¿Qué es lo que nosotros buscamos? Nosotros buscamos que el material sea sencillo para un nivel de segundo de Bachillerato, que el profesorado lo pueda descargar y que lo pueda usar en sus clases, como crea y como pueda, pero que lo use. Entonces, ese es el objetivo del catálogo de las imprescindibles y es el catálogo que más descargas tiene.
Realmente, como persona que también ha puesto su granito de arena en este proyecto, siento que son unos catálogos magníficos. Si eres maestra, profesor, padre, madre o simplemente una persona curiosa, te recomiendo muchísimo que los descargues y les eches un vistazo.
Es un trabajo coral, hecho por decenas de mujeres, y creo que tiene un valor enorme.
Pero el trabajo de la Asociación la Roldana abarca mucho más y paralelamente a la creación de estos catálogos tan potentes, impulsó en Change.org la campaña «¡No más #ArtistasOlvidadas! ¡Incluyan a las mujeres artistas en el currículo educativo!», dirigida al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que consiguió 60.595 firmas verificadas.
Esta movilización ciudadana contribuyó a que el Ministerio aceptara reunirse con representantes de la asociación para conocer de primera mano el trabajo que se estaba realizando.
En el próximo artículo hablaremos de las consecuencias de este logro y de las iniciativas pasadas, presentes y futuras de la Roldana.
Tati Ayala
Para conocer más a la Asociación La Roldanate animo a visitar sus Redes Sociales:
El catálogo de las Imprescindibles | Visita su web | Síguelas en Instagram
