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PRIMAVERA EN CASA

En el hemisferio norte, los días más fríos poco a poco dan paso a jornadas más largas y  luminosas y la vida se abre paso a través del invierno. Me encanta como la tierra empieza a recibir nuevas flores y brotes verdes. Vuelven los primeros paseos sin abrigo y las apuestas a todos los colores en los balcones y en los jardines.

La primavera comienza oficialmente con el equinoccio, alrededor del 20 o 21 de marzo, cuando el Sol cruza el ecuador celeste y el día y la noche tienen prácticamente la misma duración.

Los cambios de estación son, para muchas de nosotras, pequeños bloques de tiempo que aprovechamos para transformar cosas de una temporada a otra. Siento que el final del invierno marca el fin del letargo, y que es el momento de activarse de nuevo con la llegada del buen tiempo. Lo reflejamos en nuestra ropa, en los aparadores, en la renovación de patios y jardines y también en nuestro hogar.

Y este último me parece especialmente importante, porque nuestra casa es el campamento base, el refugio seguro al que deberíamos querer volver siempre.

Este año tengo unas ganas especiales de llenarlo todo de color y quiero que nuestro hogar también lo sienta, así que he pensado que en este episodio quiero compartir algunas ideas sencillas y accesibles para traer esa sensación de renovación y primavera a casa.

Ya sabéis que a mí me gustan mucho las listas, así que voy a compartiros la mía por si os inspira:

1. Ventilar y renovar el aire

Algo que hago en cuanto vislumbro el primer rayo de sol es abrir bien las ventanas y ventilar todos los espacios. El barrio en el que vivo ahora es bastante tranquilo, y trabajar con las ventanas abiertas en primavera es un gustazo. Me encanta dejar que el aire se renueve y escuchar a los pájaros fuera. Siempre tengo comederos y bebederos a su alcance por si quieren hacer una paradita en nuestro patio.

Igual te apetece probar a ti también: colocar algún comedero, montar un hotel para insectos o añadir alguna maceta que atraiga vida a tus ventanas. Puedes optar por plantas autóctonas que produzcan néctar, como lavanda o caléndula, o por algunas margaritas.

2. Zafarrancho general para despejar la mente

También aprovecho para limpiar ventanas, cortinas, estores y los filtros de los aparatos de aire. En esta época me apetece especialmente, y personalmente me siento renovada cuando estoy en ambientes limpios, ordenados y luminosos. Creo que la primavera entra mejor a través de unos cristales sin polvo, y me mola darle la bienvenida con este ritual.

Sé que no todos disfrutamos igual de esta estación, y que quienes tienen alergias o problemas respiratorios pueden pasarlo realmente mal. Por eso había pensado en compartir un par de tips que son bastante útiles en estos casos: por un lado, usar purificadores de aire para ayudar a reducir los síntomas, y por otro lado, utilizar un paño húmedo que atrape el polvo en lugar de levantarlo cuando hagamos limpieza.

3. Ponerme al día con el dormitorio

Por lo general, pasamos un tercio de nuestro día en este espacio mientras descansamos y hacemos la transición de un día a otro, así que creo que es importante actualizar el sitio donde dormimos cada cierto tiempo. En casa aprovechamos los cambios de estación para girar el colchón, lavar y guardar la ropa de cama que ya no necesitamos y sacar las sábanas más finas y transpirables. Por ahora solo tenemos alfombras en la habitación, así que también les doy una buena limpieza y las dejo como nuevas. Cuando esté más tranquila y con más energía, quiero pintar alguna pared y poner un friso de madera para hacerla más acogedora, pero por lo general intentamos que sea un lugar ordenado y agradable.

4. Plantas y aromas vivos

Incorporar algunas plantas o flores a nuestros espacios creo que también aporta una sensación muy refrescante. Si tienes un balcón, patio o incluso una ventana soleada, puede ser un buen momento para plantar aromáticas como romero, lavanda, menta, albahaca o tomillo.

En estas semanas suelo invertir tiempo en podar y abonar, rellenar las macetas con tierra nueva, hacer esquejes, reorganizar un poco las plantas que tengo y dar de baja a las que no han sobrevivido al invierno. Me gustan mucho las plantas, la verdad, así que siempre compro algunas extras o hago acopio de las de mi madre o mi yaya para que no quede ni un hueco libre. 

5. Cambio de armario y de energía

Sé que hay personas que mantienen el armario estable todo el año haciendo pequeños cambios, pero a mí me da gustera lavar los abrigos y perderlos de vista hasta el próximo invierno. Todas esas texturas pesadas y los colores oscuros se van a las cajas de la parte de arriba del armario.

Aprovecho para sacar toda la ropa y revisarla prenda por prenda: decido cuáles quiero seguir usando, cuáles voy a donar, cuáles me gustaría reparar y a cuáles ya solo les queda reencarnarse en trapos porque están más agujereadas que un colador. Este año a lo mejor me animo a hacerles fotos y subir algunas cosas a alguna plataforma de segunda mano. Tampoco es que tenga muchísima ropa, pero me gusta darle salida a lo que no uso o a lo que, como diría la gurú del orden Marie Kondo, “ya no me hace feliz”.

6. Aportar detalles primaverales a la decoración

Cosas como guardar las mantas dobles, renovar los cojines con fundas de colores y texturas más livianas o añadir algunos toques primaverales a la decoración… Algo tan sencillo como cambiar el cuadro ilustrado de la corona de invierno por la de primavera puede hacer que la casa se sienta renovada y lista para disfrutar de la estación.

Si quieres, puedes ver estas ilustraciones de coronas estacionales en mi tienda: www.lespiadimonis.com. Las encontrarás tanto por separado como en pack. Y después de este momentito de cuña publicitaria, os dejo con mi última sugerencia…

7. Dejar fluir tu creatividad al sol

Sé que no siempre es posible, y que muchas casas o pisos no tienen ni siquiera luz natural (algo que a mí personalmente me parece un error del diseño arquitectónico de nuestro tiempo horrible). Pero si tienes la oportunidad, busca un rincón luminoso por el que entre el sol: una ventana grande, una terraza, un balcón… Coloca allí tu mesa, una silla o una butaca y dedica unos minutos al día para leer, escribir, pintar macetas… o incluso para escuchar este podcast. La luz tiene un efecto increíble para levantarnos el ánimo y despertar nuestra creatividad.

La exposición al sol nos ayuda a regular nuestros ritmos circadianos, ayuda a que ese “reloj interno” que indica a nuestro cuerpo cuándo despertarse, comer o dormir funcione bien. También activa la serotonina, que es la hormona del buen humor y la motivación. Además, la luminosidad nos permite percibir mejor los colores, las formas y los detalles, algo que nos ayuda a trabajar con menos fatiga ocular y con más conciencia, especialmente si eres una persona diurna como yo.

Tener luz natural en el taller es algo que personalmente valoro muchísimo. Ya sabéis que hace muchos años que trabajo desde casa pero que antes de mudarnos a esta casa vivía y trabajaba en un piso muy pequeño en el que no tenía un espacio propio y la luz natural brillaba por su ausencia, así que ahora me siento muy agradecida y privilegiada por tener un lugar de trabajo así.

Bueno, pues estas son algunas de las cosas que yo hago para dar la bienvenida a la primavera y sentir que mi casa florece con ella. Ya ves que son sugerencias muy sencillas, pero creo que tienen un efecto poderoso en nuestro estado de ánimo.

Quería compartir una lista de ideas reales y accesibles que no solo sirven para la casa, sino que también se pueden aplicar en tu oficina, tu estudio, la tienda donde trabajas, un aula… o incluso en esa única habitación donde pasamos gran parte del día.

No hace falta hacer cambios enormes, no hace falta hacer todos los cambios a la vez porque el exceso suele llevar a la parálisis por agobio. A veces, un pequeño gesto es suficiente para que nos sintamos renovadas, y eso es justamente lo que quiero transmitirte.

No sé qué opinas tú, pero yo veo la primavera como una invitación a crecer, y al igual que los campos y jardines despiertan y se llenan de color, nosotras y nuestro entorno también podemos hacer cambios.

Tati Ayala

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